La Ardilla, un espacio en la Sierra madrileña donde disfrutar de la buena cocina.
La Ardilla abrió sus puertas en
Alpedrete la primavera de 2005 con la clara vocación de ofrecer un servicio de calidad a base de platos elaborados con ingredientes propios de la cocina española, pero con un toque creativo que convierte su carta en un viaje sensitivo en el que comer es todo un placer.
El local invita a la tertulia, es un espacio cálido donde el que allí se sienta no sólo degusta la comida, sino que disfruta de un servicio cercano, atento, que sirve con mimo los manjares cocinados con todo detalle en los fogones.
Con esta filosofía se aventuraron las hermanas
Ainhoa y Amaya Fírvida para compartir su amor por la buena mesa, por los detalles y el trato personalizado con el cliente. La relación calidad-precio es otro aliciente para acercarse por
La Ardilla. Ademas de la variedad en la carta en función de la temporada, pues cada seis meses trabajan sobre platos y combianciones nuevas, manteniendo siempre los platos más demandados por nuestros clientes.
Cada estación la carta varía, adecuándose a los productos de temporada, para crear nuevos platos de calidad, imaginativos, donde la materia prima es la protagonista. Así, a partir de Octubre se podrán degustar las nuevas creaciones, donde cocina y nutrición, placer y salud convergen para preocuparse y ocuparse no sólo de ofrecer una gastronomía rica, sino también en la que se combinan los valores nutricionales que aporta cada alimento para componer la sinfonía adecuada. Prueba de ello es la especial atención que tienen creando platos para celíacos y vegetarianos, además de postres para diabéticos.